NOVEDADES

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

HOLA AMIGOS: LES CUENTO QUE PUEDEN ACCEDER A PROGRAMA VOCES.COM Y DESDE ALLÍ VER ALGUNA PELICULA O ESCUCHAR MUSICA CRISTIANA O VER EL PROGRAMA EN DIRECTO QUE EMITIMOS LOS SÁBADOS DE 21,HS A 24,HS (DE ARGENTINA) EN VIVO. O GRABADO EN LA SEMANA TRATAREMOS DE EDITARLO PARA DEJAR LAS PARTES ESENCIALES. UN ABRAZO Y MUCHAS GRACIAS POR EL CARIÑO Y LAS MUESTRAS DE AFECTOS PARA CON EL EQUIPO DE VOCES. VÍCTOR TRONCOSO.

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PISADAS

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

PISADAS

CIENTOS DE PISADAS EN LAS CALLES, MILES DE PERSONAS

CAMINAN DORMIDAS.

UNAS POCAS SONRISAS QUE ILUMINAN LAS CARAS DE LOS INOCENTES.

NADA MÁS.

DESPUÉS LA NOCHE.

ENTRE LAS SOMBRAS CAMINAN COMO AUTÓMATAS.

POR UNOS POCOS PESOS COMPRAN PARAÍSOS PERDIDOS

Y VUELVEN A SUS VOMITOS.

¿QUIÉN LES LLEVARÁ UN POCO DE LUZ, UN POCO DE PAZ?

¿QUIÉN LOS SACARÁ DE LAS GARRAS DEL ENEMIGO

Y LES HABLARÁ DE LA ESPERANZA?

«EL AMOR» SIGUE BUSCANDO OVEJAS PERDIDAS

PARA CARGARLAS EN SUS BRAZOS.

SUS PIES SIGUEN HUNDIÉNDOSE EN EL BARRO.

TRATO DE CAMINAR A SU LADO,

COMPARTIENDO SUS SUEÑOS.

PISADAS

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

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Lucas 13.11-17

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

11y había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho años. Un espíritu maligno la había dejado jorobada, y no podía enderezarse para nada. 12Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo:

—Mujer, ya estás libre de tu enfermedad.

13Entonces puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios. 14Pero el jefe de la sinagoga se enojó, porque Jesús la había sanado en sábado, y dijo a la gente:

—Hay seis días para trabajar; vengan en esos días a ser sanados, y no en sábado.

15El Señor le contestó:

—Hipócritas, ¿no desata cualquiera de ustedes su buey o su burro en sábado, para llevarlo a tomar agua? 16Pues a esta mujer, que es descendiente de Abraham y que Satanás tenía atada con esta enfermedad desde hace dieciocho años, ¿acaso no se la debía desatar aunque fuera sábado?17Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba al ver las grandes cosas que él hacía.

Lucas, es el único de los evangelistas en narrar el episodio, y este pasaje, se interpretó de muchas maneras, algunos vieron en la mujer a la iglesia (el pueblo de Dios) encadenada a la rigurosidad de la ley que no puede levantar los ojos al cielo, con las cargas de culpas y pecados en su giba. Otros aún discuten si ese espíritu maligno es o no una posesión diabólica o una enfermedad como la artritis, el reumatismo crónico, o males de la columna vertebral. Calvino ve en este pasaje “El poder de Dios”. Y San Benito (480 d.C) observa en la mujer que mira el suelo, el respeto y humildad que debería guardar un monje (regla de San Benito: esté siempre con la cabeza inclinada y la mirada fija en tierra, y creyéndose en todo momento reo por sus pecados, se vea ya en el tremendo juicio”). Una hija de Abraham que creía en el mismo Dios, oraba, buscaba un milagro en su vida, estaba en una sinagoga para adorarle pero estaba atada a un espíritu maligno. (Posiblemente muchos de nuestros hermanos de fe, que llenan nuestras iglesias estén atados aún hoy mismo).

—Jesús, la vio, la vio encorvada, la vio atormentada, pero también la vio sana, por eso la llamó y la libertó de su opresión. Jesús, vino a quebrantar cerrojos y a liberar cautivos, (Lc 4:18). Las mujeres en las sinagogas estaban en otro sector destinado a ellas y a los niños, separados por una cortina o mampara, pero el Señor la miró y la vio curada, elevando los ojos al cielo alabando al Padre. Las manos de Jesús impuestas sobre su cabeza trasmitieron el amor restaurador, la alegría de una vida digna de ser vivida en plenitud.

—Las diversas tradiciones de los judíos, recogidas en los libros bíblicos, en el Libro de los Jubileos, en el Talmud o en la Misnah, nos dicen que no se podía los sábados: recoger leña, encender fuego o preparar los alimentos. Estaba vedado sembrar, arar y cosechar, coger espigas al pasar por los caminos, atar haces, trillar o aventar el trigo, vendimiar las vides o pisar las uvas en el lagar. Limpiar los frutos, leudar la masa, amasar el pan y cocerlo, cocinar huevos que una gallina hubiese puesto en sábado.
Igualmente estaba prohibido cortar, lavar la ropa o teñirla, hilar, coser y tejer, atar nudos o desatarlos. Martillar, construir o derribar, cargar fardos pesados, llevar una camilla, viajar, andar más de 2,000 pasos, llevar sandalias y también adornos, azotar a los animales, o llevarlos del bozal más de 1,800 pasos, comerciar, curar enfermedades, usar del matrimonio, y hasta a los esenios, evacuar el vientre.

Cierto que el Talmud admitía algunas excepciones, como desatar a los animales para que bebieran, llevarlos a los bebederos, y sacar para ellos agua de los pozos.
Eso no era el yugo de la Ley de Dios, sino la carga pesada que imponían las tradiciones de los rabinos.

La reacción del jefe de la sinagoga es la misma de los que se creen ser dueños de las comunidades o de Dios mismo. Por eso no se dirige a Jesús sino que regaña, como a niños, a los demás miembros. El legalista se cree el dueño del manual de la iglesia, y no puede soportarlo, mira la ley y no ve el milagro, se rehúsa a dejar a Dios ser Dios.

—Jesús defiende a la mujer comparándola con los animales porque sabía que para ese pueblo, un burro valía más que una mujer. En Leviticos 27 vemos el valor de un hombre en 500 gramos de plata, frente a 300 gramos, que se cotizaba a una mujer. En el Corán 4, 34 Los hombres son superiores a las mujeres. Charles Darwin (1809-1882) afirmaba que las mujeres son biológicamente inferiores.

—Jesús nos vio también a nosotros y nos sanó. Levantamos las manos al cielo y alabamos a Dios en la iglesia, o en nuestras casas o donde Dios quiera. Que se avergüencen los que no conocen el amor poderoso de Dios, nosotros nos alegramos en la comunidad de los santos.

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Lucas 22.50-51.

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

50Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. 51Jesús dijo: Déjenlos; ya basta.

Estamos inmersos en la oración del huerto de los olivos cuando sucede el último milagro de Jesús narrado en Lucas. Los discípulos pese a su proceso formativo al lado del Señor, no comprendieron que el nuevo orden no iba a ser implantando por la fuerza. Alguno preguntó si usaban espadas pero Pedro, no esperó la respuesta, sino que atacó al sirviente del sumo sacerdote y le cortó la oreja.

—El sumo sacerdote representa la ley, la sujeción del espíritu religioso a una ley muerta.

—Los hombres eran vendidos o esclavizados por una deuda impaga, a algunos se les permitía vivir con mujer e hijos y aunque otros pudiesen pagar por su libertad decidían quedarse sirviendo, protegidos por sus amos. Al esclavo que optaba quedarse les abrían un agujero en la oreja y le colocaban un arete como símbolo de que seguía sirviendo por amor a su señor.

—Jesús restaura la oreja pero no la sujeción. Vivir esclavo de la ley es la peor de las esclavitudes, es no conocer la fuente de toda gracia, el amor de Dios.

MILAGROS

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

20-06-11

Trabajo sobre Milagros en Mateo 1.18 hasta 2.23.

Se llama milagro, en la definición del Diccionario de la Lengua Española, a un «hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino» (Real Academia Española).Wikipedia.

Para los creyentes, científicos o no, la atención no se centra en lo sorprendente o extraordinario del hecho ocurrido, sino en la autoridad de quien supuestamente lo realizó (Dios). Rivas, Luis H. (2010). Diccionario para el Estudio de la Biblia. Amico. pp. 200.

Mateo, luego de desarrollar la genealogía desde David hasta el Mesías, pasa inmediatamente a contarnos el primer hecho sorprendente que, aún hoy, negado o mal entendido por muchos, sigue asombrando a la humanidad: La concepción de Jesús por el Espíritu Santo.

La concepción virginal de Jesús no debe entenderse como fruto de la unión de Dios con una mujer (la Virgen María), sino que la mujer fue un medio para la encarnación de Jesús, mediante la acción del Espíritu Santo.

Para los eruditos no es ninguna novedad ésta manera de contar el nacimiento de un personaje real, veamos en la antigüedad algunos ejemplos:

Mut-em-ua, la virgen Reina de Egipto, supuestamente dio a luz al Faraón Amenkept III a través de un dios teniendo una cruz en su boca (dieciséis siglos antes de Jesús).

Ra, el dios egipcio del sol, se dice que nació de una virgen (2400 A/C). Así fue con Perseo (el hijo que Zeus engendró en lluvia de oro con Dánae embarazándola a la distancia, Rómulo y Remo (Marte embarazó a Rea mientras dormía junto a un río, luego por temor a su tío, ella puso a los gemelos en una cesta en el río Tíber), Mithras (de origen persa, religión adoptado por los romanos desde el 62 A/C hasta el siglo IV del cristianismo), , Horus(hijo del resucitado Osiris).Alejandro Magno y el emperador romano Augusto fueron grandes hombres y (por tanto) dicen que los padres divinos.

“Es curioso ver con cuánta frecuencia la gente común e incluso algunos expertos repiten la acusación de que los milagros del Evangelio suenan como las leyendas de otras religiones antiguas sin siquiera haber estudiado esos relatos. Por ejemplo, con mucha frecuencia se alega que hubo nacimientos virginales e historias de resurrección en todo el panorama religioso antiguo; pero, de hecho, la mayoría de los supuestos paralelos con nacimientos especiales implican relaciones sexuales humanas ordinarias emparejadas con la simple creencia de que una de las personas involucradas era en realidad un(a) dios(a) de incógnito. También ha sucedido lo que con Alejandro el Grande, en una de cuyas leyendas aparecida casi un milenio después que él, el gigante Pitón se enredó alrededor de su madre en la noche de bodas, y manteniendo a su padre a una discreta distancia impregnó a la joven mujer”. Gresham Machen, El nacimiento virginal de Cristo (Nueva York: Harper & Row, 1930; Londres: James Clarke, repr. 2000).

El nacimiento de Jesús viene a dar cumplimiento a todas las profecías del Antiguo Testamento dadas al pueblo de Dios.

El sí de la joven María, la aceptación del justo José y el accionar del Espíritu Santo dan forma al sueño de Dios de enviar a su propio Hijo en busca de todos nosotros, las ovejas perdidas. Jesús hizo de su vida terrenal una escuela y nos enseñó a llamar a Dios, Padre nuestro, entregando su vida para redimir nuestros pecados, y resucitado, ascendió a los cielos.

El milagro de los milagros nació en ésta tierra y lo llamamos Emanuel, Dios con nosotros.

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RENACER A UNA NUEVA VIDA

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

NO ES UN PUNTO FINAL SINO OTRO MOMENTO EN MI VIDA.

DEJO ATRÁS UNA ETAPA Y SIGO CON AQUELLO POR LO CUAL VIVÍ DURANTE TANTOS AÑOS.

PODRÁN LEER EN LAS NUEVAS PÁGINAS ALGUNOS ESTUDIOS OQUE VAYA HACIENDO O BOSQUEJOS DE PREDICACIÓN O MOMENTOS DE ORACIÓN PERSONAL.

HOY MÁS QUE NUNCA ESPERO SUS COMENTARIOS

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CANCELACION DE DEUDA

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

Cancelación de deuda

 

 

Todavía no lo podía creer. Estaba en la acera con un papel firmado que apretaba contra su pecho, como un tesoro. Superado el miedo a hablar, que anoche no la había dejado dormir. Ya estaba hecho.  No tuvo necesidad de explicar nada.

Sola en el mundo, cruzaba la avenida sin escuchar el ruido de los autos. Una firma sobre varios años de sufrimientos. Unos trazos ilegibles sobre lágrimas, tantas, que habrían formado, seguramente, un lago de cristal.

 

Cuando llegué a casa encontré un aviso de  remate judicial del departamento B.

—“El de Rosa, rematan el departamento de la viuda de Tito”—. Me dolió en el alma.

 

A Rosa la conozco desde siempre, o mejor dicho, ella me conoce desde que nací, porque ya vivía en el edificio antes de mi llegada. Crecí saludándola varias veces al día, por tantos días, de tantos años. Cuando nos íbamos de vacaciones le dejábamos las llaves de casa y ella se encargaba de cuidar las plantas. Mi madre, en varias oportunidades, le había pedido algo que necesitaba con urgencia, y ella siempre tan generosa, acudía con cariño y complicidad.

Como una tía lejana, pero pegada al tabique que nos unía, su casa fue mi refugio en días de broncas familiares. No tuvo hijos y nosotros fuimos para ella su familia. Mi hermana le presentó a su novio antes de traerlo para conocer a mis padres. Rosa era su confidente y consejera. Cuando estudiaba en la facultad recibí una beca y me fui del país por varios años. Mis padres me contaban de Rosa y así, por carta, me enteré, una tarde de invierno, en París, que Tito había muerto y deseé, con todo mi corazón, haber estado para acompañarla.

Busqué un teléfono gratuito, muy a pesar de las telefónicas  que usábamos los latinos para comunicarnos con nuestros hogares, y la llamé. Sentí, a la distancia, que en medio de su dolor, le alegró escucharme. Mi tía verdadera,  hermana de mi madre,  la celaba, porque veía como la abrazábamos y no entendía que estuviese en todas nuestras reuniones familiares.

 

Rosa envejeció, sus cabellos blancos acompañaron los últimos días de mi madre. Con mi vuelta y la llegada de mi novia francesa, nos veíamos menos, dejaba lugar a la nueva realidad que yo vivía. Mi trabajo me llevó a países lejanos por largo tiempo, las plantas de mi madre fueron trasladadas a su casa o a la de mi hermana, yo no las podía cuidar y algunas se fueron secando, marchitas, solitarias.

 

El día en que leí lo del remate, el sentimiento me llevó a la acción. Fue solo una manera de decirle gracias, lo hice por ella y también por mí, por no dejar morir a los malvones de soledad, por las tazas de azúcar que endulzaron mi café con leche, por los bizcochitos, por los caramelos que sacaba de sus bolsillos profundos  de payaso.

 

No hace mucho, yo también pude entender que alguien había cancelado mi deuda para siempre y no dudé.

 

ACTORES DE LA LEGUA

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

Actores de la legua

 

“Es cierto que no sé escribir,

pero escribo de mí mismo”

Juan Carlos Onetti.

 

 

Yo creía que la casa en que vivía era mi casa, hasta que un día, a los diez años, tuvimos que irnos mi mamá, papá y yo, a una pensión de Flores. Llegada a un mundo nuevo poblado de seres extraños, mujeres solitarias, hombres engominados, trabajadores, extranjeros de acentos desconocidos y costumbres sorprendentes. El inspector municipal odiaba las monedas y las tiraba arriba del techo, como años después, una mujer que conocí, juntaba latas de tomate en la terraza de su casa, tapizando sus locuras. La señora mayor que volvía por la mañana despintada, agarrada a las paredes, y hablando con su sombra. Y ellos, la familia de artistas, que viajaban por el país y llegaban con las valijas cargadas de sueños y aplausos. No recuerdo sus nombres, pero él tenía una nariz prominente, que daba risa.

Y yo era entonces un chico de grandes ojos.

 

— ¿Porqué no haces teatro?,  me dijo.

 

La miré a los ojos, dentro de ellos, había un telón de terciopelo rojo. Un camino lejano, de esos que se pierden en el horizonte, en un atardecer.

Qué bonita era, sentada frente a mí, convidándome un mate.

Se había levantado un viento frío y la tarde de verano, convertida abruptamente en otoño, nos daba un respiro, días abrumadores que presagiaban tormentas de furia eléctrica, se apaciguaban y dejaban correr los nuevos aires de reconciliación.

 

—Tenés pasta.

 

—Sí, pastalinda, le dije, y soltó una carcajada liberadora.

 

La idea está. Ella se atreve y él se suelta. Dan vueltas como perros buscándose la cola, hasta que se funden en un abrazo que abarca al mundo, no son sólo brazos, son mundos, vidas que se encuentran. Sobre la mesa, las fichas del Scrabel, formando palabras complejas, rebuscadas, con tal de poner una X o una Z, contumaz.

 

El único problema es que no somos inocentes.

No podemos jugar porque no nos permitimos decirnos en la cara lo que sentimos, ella es muy educada, y yo, un domesticado león herbívoro de pelo corto.

 

Edelmiro está delicado. Ya falta menos que antes. Recién ahora comprendo a mi abuelo, que empezaba a leer La Nación por la página de noticias fúnebres y tachaba de su agenda a algún conocido, que había salido de gira. Inclinarse frente al público, luego levantarse y sonreír, con todos los dientes, tirar besos a la Pullman, agradecer y escaparse del pueblo lo antes posible. Otra vez la ruta, la rutina de llegar, anunciar con altavoces, esperar que haya personas que puedan pagar unos pocos pesos y sentarse frente a nosotros para aplaudir. Como ahora abuelo, como ahora, tal cual.

DE NIÑOS Y VENTANAS

Escrito Por: Victor  :  Categoría: Cuentos

DE NIÑOS Y VENTANAS

 

Hay niños que se distraen mirando por las ventanas.

 

 

Cansado de mirar la pared, que tenía demasiado cerca de sus ojos, torció el cuello hasta el mismo límite de la sospecha, el resto lo hizo su ojo derecho. Primero reconoció el escritorio y sobre él, la hermosa talla de briosos caballos, que tanto le llamaban la atención. Pensó que corrían muy cerca del mar, dejando sus huellas en la arena húmeda, hasta que una lágrima le nubló la vista y cerró los ojos con rabia.

 

Hay alumnos que se distraen mirando por las ventanas del salón de clase.

 

Por cómo retumbaban los pasos en el largo corredor, supuso que era el profesor quien subía por la escalera. Que luego doblaría a la derecha, y casi al instante, estaría girando el picaporte del salón. En tres pasos todo habría terminado, para bien o para mal.

Dejó el cuaderno de notas  en el cajón del escritorio, luego de corregir el uno de su calificación con un prolijo siete, cuando escuchó el primer paso y antes de que resonara el segundo, alcanzó a cerrarlo y trató de llegar a la puerta. Cuando el tercer paso resonó muy cerca, se dio cuenta de que no había dónde esconderse y tembló de miedo. Imaginó la cara de su madre reclamándole, el gesto airado del profesor y en sus oídos resonó la burla de sus compañeros y la risa de todos los niños del colegio.

 

Uno de los alumnos del tercer piso vio algo extraño volando en la ventana y se levantó de un salto, ante el asombro de sus compañeros.

 

Cuando el profesor giró la perilla de la puerta del salón de clase, observó el desorden y la ventana abierta. La corriente de aire azotó la puerta, que se cerró con un estruendo no acostumbrado en una de las mejores escuelas de la ciudad.

 

Los que miraban distraídos por las ventanas vieron pasar volando, ante sus ojos, una lámpara. El grito de los alumnos del segundo, un pisapapeles de bronce labrado, el estupor de los del primero, un tintero con dos caballos tallados en madera y el golpe contra el pavimento, claro sonido seco del impacto, y papeles, como mariposas, hicieron que el profesor corriese hacia la ventana.

 

En todas las ventanas del colegio había alumnos mirando, mientras otros, que corrieron escaleras abajo eran frenados por los celadores o profesores, que llamaban a silencio y que tampoco se explicaban cómo había empezado aquel alboroto.

 

Mientras dos celadores lo arrastraban a la rectoría, gritaba — ¡Los odio, los voy a matar a todos!—. Él no pudo entender el revuelo que había armado, la sorpresa del alumnado o la inquietud del rector, ni la inmutable cara de su profesor, asomado a la ventana.

Algunos alumnos temblaban, recordando que ayer mismo se habían reído de él  por la penitencia que tuvo que cumplir, de cara a la pared, con las orejas de burro.

 

Mientras una hormiga obrera, tozudamente, cruzaba el patio con una hoja de laurel aferrada entre sus patas, como todos los días en que sabía, que llegaba la tormenta.